31 octubre, 2010

Plagio

Pasamos la vida buscando entre seres vivos, nubes y estrellas;
pedazos de un disfraz que cocemos y vestimos a diario.
Pétalos y suspiros que atajados de un manotazo por los sentidos,
se guardan con recelo como si fuera oro para un duende.
A hurtadillas de la gente, bajo la oscuridad del cuarto, se detallan; 
deslumbrando la mirada perversa del cleptómano.
Nada sacia sus ojos tristes. Encorvado y silencioso,
sólo retrata su próxima jugada.
De pronto, su disfraz está completo.
Aunque su vista cada vez es más perdida,
la cloaca distingue su color gris pardo,
ha desarrollado el tacto y el olfato.
Es pobre por invidencia y convicción.
Piensa que su vestuario es único,
cuando es la moda mundial.
El tesoro no está al frente de tus ojos, sino entre ellos.
Simplemente no se puede ser lo que no se es,
no es posible aparentar ser la sombra de alguien más.
Somos pésimos actores del teatro de la vida.

25 julio, 2010

Entre mis dedos


Sin dejar que nuestra historia se escurra entre mis dedos,

intento salvar en vano recuerdos que no parecen míos.

Desiciones al garete como torpedos...

Una vida que pasa con huellas en el vacío.


Tan sólo son imágenes, videos mudos;

momentos latentes en cada despertar.

Y sin embargo, tan lejana e inalcanzable.

La abrazo y se esfuma entre mis brazos.


Te veo, y te niego perplejo por lo que has hecho,

para luego aceptar, que soy el mismo del espejo

16 junio, 2010

Palabras...


Cuánto escribiré, a través del tiempo?
Qué reflejan mis palabras, si al verlas escucho un silencio que retumba en mi mente?
Y aunque no recuerdo haberlas escrito siguen latiendo con vida propia,...
Tal vez sólo escribo un espacio vacío que llena su lectura, pero no lo satura;
Recreando tal naturaleza sin orden alguno,...
Pero con algún sentido lógico para quien lo imagina

21 febrero, 2010

Sirena









De vuelta a la orilla,
busco tu mirada y no la encuentro.
Intento escuchar tu canto,
pero no hallo ni tu llanto.

Te has perdido entre la neblina,
tumbo los murales que me impidían ver el océano y a ti;
pero solo hay una espesa bruma.



Te encuentras allí, pero lejana...



Puesta sobre una roca, 
a donde subes cada atardecer a regalarme una sonrisa
mientras atrapo por un instante el crepúsculo para contemplar tu rostro, 
hasta que se desvanece en el horizonte...

Eres una criatura de la naturaleza,
y yo un simple impío.
Sin embargo, no me siento impedido,
a soñar junto a ti.

Pero recalcas, que tu abrigo está bajo el yugo de alguien superior a ti.
Que sólo puede existir en tu mundo cristiano.
Puede que no cumpla con tus cánones,
pero si alguna vez llega tu príncipe azul, en un caballo no cristiano, 
no le rechaces, cabalga con él sin olvidar quien eres...

No me ames, pero quita los muros donde un día hubo puertas, 
porque puede que un día te ahogues, 
u olvides que detrás de ello hay mundo maravilloso 
que puedes vivir sin necesidad de ir en contra de lo que eres...

Se despide con cariño tu alma gemela, 
hasta verte nuevamente, hasta que me dirijas la palabra, 
o sencillamente me quieras abrazar...