13 octubre, 2011

El Yin-Yang


Lo bueno y lo malo, Dios y Satanás
la lucha eterna entre la luz y la oscuridad.
No sólo se encuentra en los pasajes bíblicos,
no es aquello que nos quitamos mientras estamos en la iglesia.
Es algo tan innato como dormir o tener hambre.

Siempre habrá más de una cara para ver las cosas,
siempre habrá más de una forma de actuar frente a una determinada situación.
Lo que importa es la esencia de lo que hacemos
Ese contenido que parece más un sancocho de pensamientos,
pero que a la final es quien nos define como somos.

Y quienes somos?
Somos una construcción histórica que constantemente está en formación...
Eso lo sabe cualquiera, pero que me inquieta en este instante?
No poderme encontrar en este espacio y tiempo.

Las condiciones se presten para que aflore en mí un ser que repudio.
Para que mi ego controle todo mi ser y mis espacios.
Pero yo no quiero convertirme en lo que alguna vez odié
No quiero someterme, pero nunca he respirado un sólo sueño

Siempre he estado a la merced del ego, siempre lo justifico aún hoy cuando escribo...
No se trata de eliminarlo o buscar una salvación efímera en un falso credo.
Intento mantener el equilibrio, sin que él me dominé.
Que implica eso, te preguntas?
Significa enfretarte a ti mismo, luchar por lo que quieres
por que sabes una cosa? tu puedes, tu lo vales en oro...

No esperes que este mundo te de la respuesta, tu la tienes...
Este mundo está hecho para acrecentar tu ego, 
es un mundo lleno de odio, violencia y egoísmo.
Está en ti marcar la diferencia en la indiferencia...
Está en ti intentar volar sin alas, está en ti soñar con los ojos abiertos.

NADIE LO HARÁ POR TI...QUÉ ESPERAS PARA VIVIR?