25 abril, 2009

Utopía


Buscaba el origen de tu aroma en medio de la inmensidad de la noche. Primero lo busque detalladamente en tu cabello pensando que tal vez era tu champú, pero no lo encontré. Sin embargo, proseguí en mi búsqueda subí por el cuello, luego la mejilla y cuando me di cuenta que estaba lejos de ti, sentí tu respiración enfrente y mientras palpitaba mi corazón cada vez más fuerte, me detuve, te contemple sin verte, quise retomar mi búsqueda por tu cabello, pero ya era demaciado tarde la tentación de tenerte tan cerca me había consumido, era como pretender retener el voraz océano con un delgado muro de cristal. Así, que cuando creí haber derrotado mis deseos incontenibles, encontre tus labios rozando los míos; el universo entero entró en caos, un eclipse planetario nos dejo a ciegas y fue sólo, entonces, que nuestras almas encontraron cobija una en la otra, se seducieron y mezclaron al instante, mientras el océano se derramaba en el cielo y los volcanes estallaban hielo seco... Esa noche, ese instante en que el universo se compagino con 2 almas para realizar lo imposible, unir la fantasía y la realidad, se convirtió en el más indomable de mis recuerdos que me tortura y al mismo tiempo, eriza mi piel...

02 abril, 2009

La Partida


En ocasiones te busco en el vacío, y lo único que encuentro son grandes trazos de tu aroma sobre un inmenso lienzo que no tiene comienzo, ni fin. Cuando regreso a la realidad (aquella mezcla entre el purgatorio y el infierno) con un gran ardor en mi pecho, tu recuerdo me aprisiona con su enorme peso como un bulto de vigas en mi cabeza. Sin saber que despierto te até al olvido (aunque sólo en palabras), mis sueños te siguen añorando como si de tu camino nunca hubiera partido. ¿Dónde estarán tus deslumbrantes ojos, acaso se han desvanecido? Si es así, proclamo el mismo destino, con un duro golpe que desaparezca de un zumbido el eterno universo que sin ti, su existencia, no tiene ningún sentido...